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LOS DESAFIOS DE LA INTEGRACION LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA, Continuación;

30/07/22 * 3 - La Emigración

15/08/22 * 4 - La ciencia y la tecnología

30/08/22 * 5 - Los Derechos Humanos

15/09/22 * 6 - Las Amenazas Externas

30/09/22 * 7 - Síntesis reflexiva; la Integración, protección de nuestro futuro.

07/10/22 * ¿POR QUÉ LATINOAMERICA Y EL CARIBE NO PUEDEN QUEDARSE AL MARGEN DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL QUE SE CONSTRUYA AL FINAL DE LA GUERRA DE UCRANIA?

21/10/22 * A LOS PUEBLOS Y LÍDERES DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE

31/10/22 * NUESTROS DIRIGENTES DEBEN ENTENDER A SUS PUEBLOS

07/11/22 * EN LA CRISIS CLIMÁTICA, LA CIENCIA ES EL INSTRUMENTO, PERO LA SOLUCIÓN ES POLÍTICA

20/11/22 * MAS QUE POLÍTICOS QUE LA DIRIJAN, NUESTRA REGIÓN NECESITA ESTADISTASA

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Editorial del 31 de Julio de 2022

LOS DESAFIOS DE LA INTEGRACION LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA: LA EMIGRACION

La grave crisis de desarrollo económico y social que viven nuestras naciones, ha encontrado dos formas de expresarse en buena parte de la población, primero, mediante multitudinarias manifestaciones y protestas que han sacudido las principales ciudades y segundo, por una verdadera explosión en el número de personas que emigran de sus países en busca de una vida mejor.

En estas oleadas migratorias podemos encontrar dos categorías fundamentales: aquellos que huyen de la pobreza extrema y ven en la emigración un escape a su penosa situación y por otra parte, aquellos que lo hacen, no como consecuencia de carencias agudas de recursos sino que, sencillamente, no encuentran en sus países las condiciones ni las perspectivas para alcanzar un estándar de vida cónsono con sus expectativas.

Si para el primer grupo se trata de sobrevivir, es decir, de satisfacer sus necesidades más elementales, para el segundo se trata de vivir, de escapar de una escasez, que si bien le permite cubrir sus necesidades básicas, le impide la posibilidad de acceder a bienes y servicios no básicos, pero primordiales, para lograr la calidad de vida deseada.

Tal situación es extremadamente dañina para nuestra región, dado el altísimo costo que significa en la experticia y conocimientos laborales, técnicos y profesionales que se pierden, sobre todo porque ese grupo está integrado por gente joven, condición que desmejora, aún más la calidad de vida de nuestras naciones, y además, representar la pérdida de inconmensurables recursos invertidos en la formación de esas personas, situación que aprovechan los países receptores de esa migración.

Cada emigrante es un dedo acusador que señala a los dirigentes locales incapaces y corruptos, y a los externos que con sus intervenciones, han propiciado y sostienen esas realidades.

Y lo peor es que se vislumbra que estas realidades se mantendrán e incrementarán en el futuro.

Un proceso de integración debe abordar esta problemática con rapidez y eficiencia, para detener esa sangría de conocimientos y la merma significativa de valiosísima mano de obra que ello significa.

Por una parte, con acertadas políticas económicas de desarrollo productivo que permitan abatir los altos niveles existentes de pobreza y carencia.

Y por la otra, construyendo expectativas de una vida mejor en el futuro.

Hay que entender que un emigrante resulta muy doloroso abandonar familiares, amigos y un estilo de vida. Realmente no se quiere ir.

Si viera que su país se está desarrollando en lo económico y en lo social, con mejoras en los servicios públicos como la salud, la educación, la electricidad, etc., y sobre todo, si aprecia que hay una lucha decidida en contra de la corrupción, y transparencia en la lucha política, por más que la situación en ese momento no sea la mejor, por supuesto que no emigraría.

En este punto, el impulso de los sentimientos patrios, nacionales y regionales, tomo particular importancia. Es necesario llegar a que cada habitante de nuestras naciones se sienta parte ellas, orgulloso y comprometido con su desarrollo.

Para nosotros, por ejemplo, resulta inconcebible y bochornoso, que el campeonato deportivo anual de mayor significación de la región, lleve el nombre de una entidad financiera del país del cual nos independizamos. Ciertamente, hay que propicia eventos culturales, deportivos y de entretenimiento a nivel continental, pero que sean vehículos para fortalecer la integración humana regional, sembrando un sentimiento de pertenencia a la gran nación latinoamericana y caribeña-.

Vista así las cosas, las metas de impulsar el desarrollo económico de la región y de construir sociedades armónicas, han pasado a constituirse en imperiosas necesidades.

Ya pasó el tiempo en que los presidentes actuaban como simples conserjes de sus países, administrando la pobreza, y como reza el refrán, "mirándose el ombligo" Se necesita que los líderes del continente internalicen su verdadero rol proactivo y de ejemplo que les ha tocado vivir en el presente.

De ello dependerá el éxito o el fracaso de cualquier proceso integracionista.

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Editorial del 15 de Agosto de 2022

LOS DESAFIOS DE LA INTEGRACION LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA:

LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA

A juzgar por la conducta asumida por los países de la OTAN en sus relaciones con el resto del mundo durante la pandemia del Corona virus, cuando impidieron el acceso a los insumos y medicamentos como mascarillas, inyectadoras, antibióticos, etc. a los países denominados por ellos como sub-desarrollados, y a la actitud asumida en la guerra en Ucrania, cuando prohibieron a Rusia el uso de mecanismos que se creían activos de la humanidad, como SWIFT o redes sociales, entre otros, han hecho que la frase pronunciada por Neil Armstrong cuando pisó la Luna y expresó "Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad" se haya constituida en la mentira más grande en la historia reciente.

Esa misma conducta egoísta la muestran en sus innegables logros científicos y tecnológicos, y en el desarrollo de investigaciones y proyectos en los cuales los latinoamericanos y caribeños hemos sido dejados de lado.

Esos importantes avances que se han obtenido en esas áreas fundamentales, no se han compartido, ni se compartirán incondicionalmente con el resto del mundo. Lo harán con países, en tanto y cuanto se "ajusten" a sus requerimientos.

Es particularmente arriesgado para nuestra región, quedarnos indefensos ante las amenazas, presentes y futuras, a las que se enfrenta la humanidad, como las pandemias, el cambio climático, la desertización, las guerras, etc.

UN DESARROLLO CIENTIFICO Y TECNOLOGICO REGIONAL

Se hace necesario que cualquier organismo integrador que surja en la región, tenga un plan de acción efectivo para el desarrollo científico y tecnológico, el cual debe contemplar un estímulo real para los actuales centros de investigación, no solo con la dotación de infraestructura, equipos e insumos, sino también ofreciendo a los investigadores y científicos, niveles salariales acordes, que frenen la actual fuga de cerebros hacia los países industrializados.

Se impone la constitución de regionales de investigación y desarrollo, que permitan a los países integrados, abordar sus tareas en forma conjunta, única garantía de éxito, dada la complejidad que presentan algunas de esas áreas, tales como el desarrollo de vacunas, medicinas y métodos curativos, tanto para las enfermedades autóctonas, como para enfrentar futuras pandemias; el análisis de las previsiones para enfrentar las inevitables consecuencias del cambio climáticos; el desarrollo de la tecnología aeroespacial; la astronomía; en fin, tantos campos en los cuales hemos quedado atrás en los últimos sesenta años.

Importante rol juegan las inversiones en investigación y desarrollo que haga el sector productivo, destinando a ello parte de sus ganancias. Aquí se aprecia la importancia de fortalecer el desarrollo del sector industrial, que históricamente ha sido el gran motor de los avances tecnológicos.

Asimismo, hay que destacar el papel de las Ciencias Sociales, vital para el desarrollo de la región. En el campo económico, se hace imperativo generar las riquezas para satisfacer los niveles de la calidad de vida que demandan nuestros pueblos. Eso solo se logrará, superando el esquema imperante de economías con un híper desarrollo de los sectores primarios y terciarios, limitando sus relaciones con el exterior a la exportación de minerales, productos agrícolas o receptores de turistas.

YA BASTA DE CALCAR MODELOS EXTRANJEROS EN LA ECONOMIA

A este estado de cosas hemos llegado por la aplicación de modelos económicos, bien impuestos desde potencias que ven nuestro desarrollo industrial como competidor de sus manufacturas; bien implementados por sectores políticos y económicos que, despreciando el estudio de nuestras propias realidades, calcan soluciones "maravillosas" venidas del extranjero.

Los venezolanos padecimos en carne propia tales experiencias. Como fue el caso del llamado paquete neoliberal en el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, o recientemente, con el espejismo de las criptomonedas del Estado con la aplicación del llamado "modelo chino".

Sin entender que el mismo se basó en el aprovechamiento que se hizo en ese país, de la recepción de masivas inversiones industriales de los países de la OTAN, que buscaron maximizar sus ganancias, aprovechando los salarios extremadamente bajos de su mano de obra. Después de la experiencia actual, por supuesto que no la repetirán en ningún país.

Lo triste es que para aplicar ese "modelo" de atraer inversiones extranjeras, en nuestro país se han tomado una serie de medidas en la economía, que lo que han hecho en realidad, es acarrear importantes sacrificios para la población;; destinar valiosos recursos de las reservas del Banco Central para mantener artificialmente el valor de la moneda; permitir una inflación galopante, gracias a la especulación oportunista, que ha generado ganancias groseras, que no se han convertido en capitales para el desarrollo. De haberse hecho, harían innecesaria la llamada "inversión extranjera".

Esas experiencias enseñan que, para que un proceso integracionista sea viable, en todas sus naciones deben implementarse medidas económicas exitosas, adaptadas a sus realidades. En ese aspecto resulta vital, tanto el intercambio de estudios y experiencias, como la creación de instancias comunes de investigación en el área de las Ciencias Sociales.

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Editorial del 31 de Agosto de 2022

LOS DESAFIOS DE LA INTEGRACION LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA:

LOS DERECHOS HUMANOS

La satisfacción de los derechos humanos, y no otro , debe ser el principal objetivo de cualquier proceso de integración en Latinoamérica y el Caribe.

Podemos hacer una primera división de ellos:

1 - Lo materiales, como el derecho al hogar, a la alimentación, al vestido etc., para los cuales se requieren la combinación de los recursos necesarios para cubrirlos y de las políticas de los Estados para materializarlos. Para ello es preciso desarrollar lineamientos en lo económico, que permitan a los Estados integrados generar las riquezas necesarias para alcanzar esos fines.

2 - Los inmateriales, como la libertad de pensamiento y expresión, de asociarse, de profesar libremente las creencias religiosas y políticas, de transitar libremente, etc., que deben ser garantizados por la sociedad en su conjunto, a través del Estado, del orden jurídico, y de los diferentes organismos e instituciones creados para tal fin.

En ese sentido, un proceso de integración debe establecer pautas muy claras, a la vez de constituir una infraestructura institucional que garantice el cumplimiento de los mismos, estimulando la libre participación de los ciudadanos, sin lo cual no será posible lograr esos objetivos.

Pero además de lo anterior, debe trascenderse esos objetivos, adaptándolos a las nuevas realidades y necesidades que han surgido en las últimas décadas.

Por ejemplo, hay que garantizar el derecho que tenemos los seres humanos a vivir en un medio ambiente en el cual se conserve y proteja su biodiversidad, igual el derecho de los jóvenes a desarrollar plenamente su personalidad, con políticas destinadas a execrar el terrible flagelo del narcotráfico, y a estimular ambientes sanos de recreación, eliminando prácticas que violan el derecho internacional, como extraditar personas nacionales a otros países, etc.L

LAS "SANCIONES ECONOMICAS" COMO PARTE DE UNA ESTRATEGIA MILITAR

En este punto hay que destacar muy especialmente, la necesidad de extirpar para siempre, la aplicación de las llamadas "sanciones económicas" en las relaciones entre las naciones, que los países industrializados ejecutan con la excusa de ayudar a implantar "gobiernos democráticos", pero que sus objetivos reales no tienen nada que ver con ese pregón y que en realidad terminan por ocasionar grandes daños y sufrimientos a la población inocente, en lo que podemos catalogar como verdaderos crímenes de lesa humanidad.

En efecto, las mencionadas sanciones lo que buscan en realidad, es debilitar a tal extremo las capacidades de defensa y de funcionamiento de un país, a fin de lubricar intervenciones militares, aplicando a nivel de países, la misma técnica usada en la llamada fiesta brava, en la cual se debilita al toro, desangrándolo con banderillas y lanzazos, de tal manera que esté exhausto para el momento de la estocada final.

Con ese propósito en mente, es que a nuestro país se le quitó el control de la petrolera CITGO en Estados Unidos, de la petroquímica MONOMEROS en Colombia, del oro de Inglaterra etc.

Producto de esa criminal práctica, apoyada por agentes locales, al pueblo venezolano se le condenó a padecer incontables sufrimientos, ocasionando desnutrición infantil, con sus terribles secuelas, miles de muertes, por no disponerse de los insumos médicos y medicamentos necesarios, como las vacunas infantiles, la insulina o los anti-hipertensivos, etc., por mencionar solo algunos de los más relevantes.

COMPLICIDAD DE GOBIERNOS "DEMOCRATICOS"

Y si eso no bastara, vimos cómo algunos gobiernos suspendieron sus vuelos comerciales a nuestro país, privando a los migrantes y a sus familias, la posibilidad de reencontrarse, incluso en casos de desgracias familiares, haciendo más duro y cruel su estadía en el extranjero.

Nuestra nación ha recibido a lo largo de las últimas décadas, millones de inmigrantes con sus familias que han venido, prácticamente, desde todos los puntos de la tierra, y jamás ocurrió que cometiéramos despreciables actos como ese.

Esa estrategia de cercar por hambre con objetivos militares, no es nada nueva en la historia. Se ha utilizado muchas veces. Ya la aplicó el emperador romano Julio César en la guerra de las Galias, cercando y rindiendo por hambre a los enemigos, y recientemente la han repetido los países de la OTAN en Irak, Libia, Irán, etc.

Esa conducta quedó palpablemente demostrada en el caso venezolano, en lo cínica declaración de John Bolton, ex alto funcionario del gobierno de Trump, en las cuales se lamentaba por no haberse consumado la invasión a Venezuela como estaba planificado.

El último episodio de lo aquí expuesto, lo constituyó el reciente fallo de un tribunal norteamericano, que pretende obligar al Estado venezolano a pagar a una transnacional petrolera, la gigantesca suma de ocho mil quinientos millones de dólares.

En ese sentido, cualquier proceso de integración regional debe tomar las acciones necesarias para impedir que estos hechos ocurran, así como contemplar la creación de un Tribunal Regional de Justicia para penalizar conductas tan aberrantes y resarcir los gravísimos daños causados.


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Editorial del 15 de Septiembre de 2022

LOS DESAFIOS DE LA INTEGRACION LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA:

LAS AMENAZAS EXTERNAS

La guerra en Ucrania ha trastocado el equilibrio en la cadena de suministros de materias primas a nivel global, e impulsado a los países de la OTAN a prepararse para emprender acciones en procura de conseguir nuevos proveedores de las mismas.

Ejemplo de ello fue la reciente reunión de esta alianza militar, en la que se fijó el sur de Europa, es decir al continente africano, como uno de sus objetivos estratégicos prioritarios, dada la cantidad de recursos minerales que posee dicho continente.

Por supuesto, Igualmente han fijado su atención en nuestra región, latinoamericana, poseedora de inmensos reservas de recursos naturales, vitales para el mantenimiento del poderío económico de los países industrializados, entre los que se destacan, principalmente, el petróleo, el gas, el litio, el agua, amén de otras grandes reservas de cobre, de hierro, de bauxita, de carbón, etc., así como las grandes posibilidades para desarrollar energía no renovables.

En este sentido, Josep Borrell, Alto Representante de la Política Exterior y Defensa de la Unión Europea, expresó en reciente rueda de prensa: "Está claro que China está desempeñando un papel cada vez más importante en la región. Es el principal socio comercial de la mayor parte de los países de América Latina y el Caribe…los ministros de Exteriores han acordado hoy que esta situación hay que revertirla…. En lo que se refiere a transformación digital, lucha contra el cambio climático, lucha contra la desigualdad y todos los problemas que afectan hoy al crecimiento económico de LA REGION MAS DESIGUAL DEL MUNDO, EUROPA TIENE QUE ESTAR PRESENTE." No es difícil imaginar lo que estas declaraciones significan.

Como parte de esa estrategia la Unión Europea está buscando establecer o "modernizar" acuerdos comerciales con países individuales de la región, como el existente Acuerdo Global con México, el acuerdo con Chile, o el nuevo que tratan de imponer a Mercosur, y que el Presidente de Uruguay defendió con "mucho entusiasmo".

Esa estrategia de abortar cualquier posible unidad latinoamericana y caribeña mediante el establecimiento de convenios económicos acordados por separado entre países o pequeños grupos de países de la región, no es para nada nueva.

Ya se comenzó a implementar en el siglo pasado, cuando se pretendió dividir a nuestra región en estancos regionales, como el Mercosur, la Comunidad Andina de naciones, el intento de convenio entre México, Colombia y Venezuela, etc., todo ello con el fin crear divisiones "competitivas" entre nuestros pueblos y de impedir que los latinoamericanos y caribeños tengamos una sola voz. La reciente reunión de presidentes de la llamada "Comunidad Andina", es un ejemplo de cómo esa estrategia ha sido internalizada en nuestra región.

El sistema de integración que nazca, debe tener como objetivo prioritario la eliminación de cualquier grupo regional tipo Mercosur, diseñando mecanismos que permitan una estrategia única ante las demás naciones.

Lo anterior cobra mayor relevancia cuando se leen expresiones que hacen presagiar el uso de la fuerza como parte de la política exterior, como la del canciller alemán Scholz, .quién en un artículo sostuvo que

"Para que la UE se convierta en un actor político, debe cerrar filas en casa e impulsar su militarización." Abogando además porque se suprima en la Unión Europea el derecho de veto en política exterior, con el que los Estados más pequeños han podido proteger sus intereses en contra la presión de los Estados miembros poderosos.

Por otra parte, su copartidario líder del SPD, Lars Klingbeil, expresó recientemente opiniones similares: "Alemania debería ahora reclamar ser una potencia líder" e instó a un rearme masivo de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas alemanas). Postura que se entiende, cuando ambos líderes mostraron públicamente "su gran preocupación porque los países en desarrollo y emergentes se niegan cada vez más a seguir las pautas del viejo Occidente y desarrollan sus propias políticas independientes."

Mayor claridad de los objetivos guerreristas de la UE hacia los países que "desarrollan sus propias políticas independientes." imposible.

Por no tener una unidad de naciones es que se presentan casos como el de las sanciones en contra de Venezuela y Cuba, la ocupación de las Malvinas, o el de pretender violentar impunemente la soberanía de México en el campo de la energía.

En nosotros está que no se repitan hechos como esos. Ciertamente, si se logra la integración regional, nuestro continente será una verdadera roca blindada, imposible de conquistar o saquear por ninguna potencia.


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Editorial del 30 de Septiembre de 2022

LOS DESAFIOS DE LA INTEGRACION LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA:

SÍNTESIS REFLEXIVA; LA INTEGRACIÓN, PROTECCIÓN DE NUESTRO FUTURO

La pandemia del COVID 19, las profundas alteraciones que experimenta el medio ambiente por causa de la acción de los seres humanos y las guerras de Ucrania y la próxima que se avecina en China, han hecho patente un cambio de paradigma en las relaciones entre los seres humanos.

En efecto, el Orden Mundial establecido a finales de la Segunda Guerra implosionó. Es evidente que el planeta no soportará por mucho más tiempo esta vorágine industrial, ni se podrá sostener la actual estructura basada en polos de poder. Ello acarreará, necesariamente, la creación de un Nuevo Orden Mundial, ante lo cual, los países latinoamericanos y caribeños estamos obligados a tomar acciones que defiendan nuestros intereses.

La Integración de nuestros pueblos surge así, como la única vía para lograr ese objetivo. Pero ese camino no resulta fácil de transitar.

Ciertamente, la posibilidad de que el proceso de integración se cristalice e impulse el desarrollo de la región, causa terror en el conjunto de los países de la OTAN, dado el papel vital que cumplen en la actualidad nuestros países, tanto como proveedores de valiosas materias primas, como demandantes de los bienes que producen, lo cual toma mayor importancia ante las nuevas realidades impuestas por la guerra de Ucrania y la interrupción en la cadena de suministros de materias primas.

Hay que tener presente que desde principios del siglo XX, cualquier país que intentase alcanzar su desarrollo y prosperidad, era frenado, bien mediante el derrocamiento, e incluso asesinato de presidentes progresistas, como se vio en Guatemala, con Jacobo Arbenz, en Panamá con Omar Torrijos, en Brasil con Joao Goulart y Dilma Rousseff, de Juan Bosch en República Dominicana, de Rómulo Gallegos y Marcos Pérez Jiménez en Venezuela, de Jean-Bertrand Aristide en Haití, de Maurice Bishop en Jamaica, de Juan Domingo Perón en Argentina, de Salvador Allende en Chile, de Juan José Torres en Perú, de Fernando Lugo en Paraguay, de Manuel Zelaya en Honduras, y tantos otros ejemplos.

A los que habría que agregar la larga lista de asesinatos y persecuciones en contra de líderes progresistas, como Juan Carlos Galán, Jorge Eliécer Gaitán, César Augusto Sandino, Lula Da Silva, Rafael Correa, etc., etc. Por lo que es previsible que, ante las nuevas realidades que se presentan con los recursos minerales, se intente repetir hechos como estos. Muestra de ello han sido los recientes atentados en contra de la seguridad del Presidente de Colombia, Gustavo Petro y de la vice-presidente de Argentina, Cristina de Kirchner.

Pero esas acciones no se han limitado al escenario de la violencia. Un ejemplo de ello fue el intento de crear estancos regionales, (Mercosur, Comunidad Andina, etc.), con el fin de impedir una unidad de acción latinoamericana y caribeña en lo económico, cuyo último intento lo vimos recientemente con la reunión de Mercosur y la UE, en la cual Uruguay trató que se lograran acuerdos directamente entre dichos bloques, a espaldas de los pueblos de Latinoamérica y El Caribe.

En este punto creemos que los países que realmente quieren la integración regional, deben abstenerse de establecer convenios comerciales individuales, a la espera de conseguir una acción unida.

Ahora bien, todas esas conductas han sido posibles por el hecho de ser ejecutadas en situaciones aisladas, que no formaban parte de una estructura política regional sólida.

Los intentos más serios de lograrla ocurrieron a principios de este siglo, con la conformación de la CELAC y de UNASUR, las cuales han fracasado en la conformación de un organismo integracionista, consecuencia de haber pretendido construirlo, incorporando de entrada a todos los países de la región bajo el principio de la unanimidad en sus decisiones, facilitando la labor de aquellos sectores opuestos a la unidad de nuestras naciones, quedándose al final solo en meras palabras, como ha ocurrido con el ferviente llamamiento que hizo el Presidente de México en la última reunión de Jefes de Estado de la CELAC. Realmente no se ha concretado absolutamente nada.

Ahora, con la presencia en el poder de presidentes progresistas, cuyos países poseen una población en conjunto de más de 300 millones de habitantes, de nuevo se presentan condiciones políticas favorables en la región para lograr tan necesaria integración, que será exitosa en la medida que no se repitan los errores del pasado.

En nuestra opinión, dicho proceso de integración debe configurarse en dos niveles:

EL NIVEL POLITICO

Con una unión orgánica de países con metas muy claras y precisas, limitadas al ámbito internacional, sin injerencias ni imposiciones doctrinales entre ellos, respetando el principio de la autodeterminación de los pueblos. Por supuesto, con un baremo mínimo de funcionamiento democrático, como la elección universal y secreta de sus gobernantes, por poner un ejemplo.

Esta unión de naciones debe impulsar la formación de un mundo unipolar, en el cual el poder sea ejercido y compartido por todos los pueblos, en una verdadera Organización de Naciones Unidas, democrática, eficaz e inclusiva, única forma de articular acciones efectivas para lograr la erradicación de las guerras, el combate efectivo en contra de las pandemias y detener el cambio climático.

Como vía para superar tal estado de cosas, se ha planteado que el mundo que surja sea multipolar.

Entendemos esa multipolaridad como la existencia de distintos "polos" de poder, en los cuales una o varias potencias agrupadas, ejercen el dominio o control sobre otro grupo de naciones. El punto es que, dado el inmenso poder destructivo del armamento nuclear, dichos polos no pueden imponerse militarmente unos a otros, como ha sucedido históricamente, pasan a ser las naciones periféricas de esos polos, los escenarios de los inevitables conflictos, cruentos o no, que se presentarán entre los polos de poder.

La existencia de un mundo multipolar con esas características sería nefasta para nuestros pueblos, ya que ese concepto conlleva el peligro de que, en aquellas naciones cobijadas por el paraguas de algún polo de poder, se retroceda en el desarrollo de la democracia con la posible instauración de regímenes dictatoriales y corruptos, tal como sucedió durante la llamada "Guerra Fría".

Entendemos que para lograr la unidad latinoamericana y caribeña, es necesario constituir un organismo Ad Hoc, constituido en un principio por aquellas naciones que comulgan con esa idea, no importa su número, al cual, sin lugar a dudas, se irían sumando otros países en vista de los éxitos que se alcancen. Que cuente con sedes propias que alberguen, no solo las reuniones de Jefes de Estado o Cancilleres, sino la estructura funcional necesaria para cumplir sus objetivos.

EL NIVEL SOCIAL

El cual constituye la integración propiamente dicha, la cual debe abarcar las áreas culturales, científicas, económicas y sociales. Solo así se sostendrá y acrecentará en el tiempo el proceso de integración.

Es por ello que la lucha por la integración no puede recaer únicamente sobre los partidos políticos que hoy la apoyan. Es imprescindible conseguir el respaldo mayoritario de la sociedad, incluyendo todos, o la mayoría de los partidos, instituciones y agrupaciones culturales, científicas, de investigación, populares, obreras, campesinas, empresariales etc.

Entre las áreas a desarrollar, el tema de la economía es quizás, en estos momentos, el más acuciante. Los retos en este aspecto son numerosos y de magnitudes importantes, entre los cuales podemos mencionar:

o Detener la enorme fuga de capitales en la región, que ya alcanza miles de millardos de dólares, que de haberse invertido los mismos en la producción de bienes y servicios locales, nuestros pueblos hubiesen alcanzado una envidiable calidad de vida.

o Resolver el tema del financiamiento externo, cuyo mal manejo dejó enormes deudas que terminaron por constituirse en un pesado fardo sobre los pueblos y acarrearon la merma de la soberanía.

o Revertir el control por parte de empresas extranjeras de parte sustancial de nuestra economía, sobre todo en el aspecto industrial.

Se hace imperativo abordar estos retos en forma coordinada. Medidas eficaces hay muchas, pero hay que empezar a articularlas, tales como:

o Impulsar la creación y fortalecimiento de empresas de capital local y de recapitalización local de las ganancias

o Permitir la inversión extranjera, solo en áreas de la economía donde no se cuente con la tecnología o el capital necesario

o Establecer criterios muy claros para el financiamiento externo y crear el Banco del Sur

o Profundizar la interdependencia regional

o Alcanzar el pleno desarrollo industrial de la región, con el aprovechamiento de nuestros recursos naturales.

o Elaborar un plan de acción para evitar la fuga de cerebros.

o Impulsar el desarrollo científico y tecnológico, tanto público como privado, con la fijación de metas mancomunadas.

Asimismo, la reciente y trágica experiencia del COVID 19 con las vacunas y otros insumos vitales, así como el marginamiento de nuestras naciones de los avances científicos, impone la necesidad de alcanzar un desarrollo regional en esa área, imposible de conseguir sin una acción mancomunada.

Otro aspecto importante es el de la comunicación interregional.

En Venezuela, por ejemplo, las cableras presentan en sus parrillas de programación, acceso a canales de noticias de Francia, España, Italia, Estados Unidos, Alemania, China, Rusia, etc. en tanto son escasos los de nuestra región, si acaso alguno de Argentina o México. Al punto que las noticias que recibimos de nuestros países hermanos, lo hacemos a través del filtro de las agencias de noticias transnacionales que, por supuesto, son muchas veces manipuladas.

Aunado a lo anterior, vemos como muchos medios de comunicación privados locales dependen de los ingresos publicitarios provenientes de las grandes transnacionales, opuestas a un proceso de integración, viéndose enfrentados a conflictos de intereses en su dinámica diaria.

En el aspecto social, hay un punto al cual se debe prestar la máxima atención: el alimentar nuestra autoestima, nuestro respeto por nosotros mismos como región.

Ya se ha hecho una constante el despreciar la soberanía de nuestros países, no solo con golpes de Estado ni con la injerencia descarada en nuestros asuntos internos, sino en infinidad de campos; bien secuestrando las reservas de oro de Venezuela en el Reino Unido; bien provocando situaciones delicadas, como en el caso de la energía en México; bien imponiendo "sanciones económicas" como parte de una estrategia bélica; bien desconociendo los compromisos del TIAR en el caso de las Malvinas; bien instalando bases militares a lo largo y ancho de nuestra región con el disfraz de la asesoría; bien ocupando aeronaves venezolanas a "requerimientos" del FBI; bien extraditando nacionales a Estados Unidos; o la reciente "visita" de la Jefe del Comando Sur a Colombia, que pareció más un pase de revista; entre muchísimos ejemplos de cómo se pretende someternos psicológicamente.

Ante estos hechos no se trata de salir a quemar banderas extranjeras, ni proferir altisonantes insultos. Se trata, sencillamente, de conseguir a través de los hechos, en forma serena, pero firme, el respeto que nuestros pueblos se merecen, lo cual solo se alcanzará con nuestra unidad continental.

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Editorial del 07 de Octubre de 2022

¿POR QUÉ LATINOAMERICA Y EL CARIBE NO PUEDEN QUEDARSE AL MARGEN DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL QUE SE CONSTRUYA AL FINAL DE LA GUERRA DE UCRANIA?

Más pronto que tarde, la guerra en Ucrania va a terminar, y sobre los resultados de ella se tratará de instaurar un Nuevo Orden Mundial.

Las líderes de las grandes potencias mundiales ya están haciendo cálculos egoístas sobre el rol que desean jugar en la formación del mismo. Prueba de ello, es la reciente declaración de Angela Merkel, que considera que es necesario continuar "trabajando en una arquitectura de seguridad paneuropea con la participación de Rusia",

Los pueblos del mundo no podemos permitir que ahora se repita las desafortunadas experiencias vividas , tanto al final de la Segunda Guerra Mundial, como al concluir la Guerra Fría, cuando las potencias ganadoras diseñaron ellas solas, los organismos y mecanismos del Orden Mundial que se instauró al finalizar las mismas, que dieron lugar a estructuras diseñadas y pensadas, fundamentalmente, en favorecer los intereses de esas potencias, y que al final, han resultado ineficaces a la hora de enfrentar y resolver los gravísimos problemas que enfrenta nuestro planeta.

Es vital que desde ya, el resto de los pueblos del mundo comiencen a elaborar, coordinadamente, la propuesta de un Nuevo Orden Global, inclusivo, democrático, y sobre todo, efectivo y eficiente.

Solo así se salvará la humanidad. Para luego es tarde.

En atención a los intereses de nuestra región, es que es necesario que las naciones latinoamericanas y caribeñas no permanezcan al margen de esos procesos constitutivos del Nuevo Orden, con una participación determinante, que corresponda al peso de la región.

La única forma de lograrlo es con una unión efectiva de nuestros países, que presente una sola voz.

La confrontación existente actualmente entre las naciones de la región, con visiones divergentes sobre cómo debe ser el mundo que nazca, aconseja que la unión que se constituya esté formada, al principio, por aquellos países que comulguen con la idea de alcanzar un mundo democrático y libre de polos dominantes.

Para alcanzar ese objetivo, se debe aprovechar la actual presencia de presidentes progresistas en Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Colombia, Honduras, México. etc., y, con bastante probabilidad, de Brasil.

Las declaraciones de los Presidentes de México y Colombia en la búsqueda de la paz en Ucrania, es un atisbo esperanzador de lo antes expuesto. Pero también la apresurada visita del Secretario de Estado norteamericano a varios países latinoamericanos, demuestra por sí sola, el poder e importancia que tiene nuestra región en el escenario mundial.

Una unión así integrada, cuyos habitantes suman, según cifras del Banco Mundial, más de 550 millones (que representa un 90% de la población de América Latina y El Caribe) conformaría un organismo con un gran poder de influencia y negociación con el resto del mundo. Pasaría a ser el interlocutor obligado de cualquiera que quiera relacionarse con nuestra región y constituiría una garantía de la construcción del Nuevo Orden Mundial en el camino correcto.

Dependiendo del éxito que alcance, no quedaría en la práctica ningún país de la región que no se quisiera suma a esa Unión.

Además, serviría de simiente para alcanzar la definitiva integración regional en las áreas de la ciencia, de la cultura, del deporte, de lo social y de lo económico, y para actuar efectivamente en la defensa del manejo de nuestros recursos naturales y de la soberanía de nuestros países, con todo el impacto que ello conllevaría en el desarrollo de nuestras naciones.

Pero antes, los países del área que se inscriben como "aliados importantes NO OTAN" (Argentina, Brasil y Colombia) deben entender que esa condición es totalmente incompatible con cualquier proceso de integración.

Sobre los hombros de los líderes progresistas de la región descansa una enorme responsabilidad, hacer realidad la Unión Latinoamericana y Caribeña, que constituiría el hito más trascendente de la historia nuestra región, después de la independencia del yugo español.


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Editorial del 21 de Octubre de 2022

A LOS PUEBLOS Y LÍDERES DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE

La 52ava. Asamblea General de la OEA demostró, palpablemente, su completa inutilidad para motorizar la resolución de los gravísimos problemas que enfrenta nuestra región.

En efecto, más allá de los elocuentes discursos, y de las ampulosas "resoluciones" finales, todo quedó prácticamente en nada. No se abordó el asunto principal que angustia a los latinoamericanos y caribeños, el cual es: cómo alcanzar el desarrollo económico y una prosperidad, cónsonos con las aspiraciones y necesidades de la población.

Ni tampoco, entre otros muchos temas ausentes, el cómo frenar la brutal destrucción del pulmón vegetal de la Amazonía, o la inclemente emisión de gases de efecto invernadero de algunos de los países presentes. El tema ambiental solo fue tratado tangencialmente, pero sin establecer acciones efectivas para enfrentarlo. Ni que hablar de las migraciones masivas, con toda su carga de inhumanidad y que se pretendió resolver con la inutilidad de una escuálida limosna, soslayando sus verdaderas causas.

Una verdadera escena surrealista, con la mayoría de sus actores divorciados de una realidad que golpea inmisericordemente a los latinoamericanos y caribeños.

No se puede seguir por un camino que no va a ninguna parte. Una propuesta a estudiar lo puede constituir una solución parecida a la aplicada en Europa frente a la virtual parálisis de la Comunidad Europea ante los acuciantes problemas que enfrenta por la guerra en Ucrania, cuando se creó, paralela a la UE, "La Comunidad Política Europea", constituyendo un organismo que, sin entrar a perder el tiempo inútilmente polemizando sobre el papel de la OEA, proceda a crear los mecanismos e instancias necesarios que puedan afrontar exitosamente los desafíos de la región.

Pero para ello, los líderes de la región deben internalizar lo que actualmente significaría para el bienestar de nuestros pueblos, una Unión de ese tipo.

Para dimensionarla correctamente, veamos los cambios demográficos experimentados.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, América Latina y El Caribe apenas contaban con unos 150.000.000 de habitantes, la gran mayoría viviendo en zonas rurales y analfabetos, mientras Estado Unidos tenía una cantidad similar y Europa Occidental más del doble, la mayoría urbana y alfabetizada, ahora en cambio, en la región hay más de 650 millones de habitantes, (más del doble de Estados Unidos y una vez y media la de Europa Occidental), la mayoría de ellos en zonas urbanas y alfabetizados.

El hecho de que nuestros países hayan heredado del pasado economías sostenidas, mayoritariamente, por una producción agroexportadora y de extracción y comercio de materias primas, le han impedido satisfacer la creciente demanda de bienes y servicios de tamaña población y cuyos reclamos generan profundos conflictos sociales.

Ante estas nuevas realidades demográficas, se hace imposible seguir manteniendo ese modelo. Hay que construir sociedades generadoras de las riquezas necesarias que, forzosamente, deben incluir el desarrollo, compartido regionalmente, de procesos industriales y tecnológicos.


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Editorial del 31 de Octubre de 2022

NUESTROS DIRIGENTES DEBEN ENTENDER A SUS PUEBLOS

El encuentro entre una CELAC dividida, sin tener unidad de planteamiento y ni siquiera una sede operativa, con una Unión Europea que se presenta como un bloque con una estrategia coherente y una acabada estructura funcional, demuestra a las claras el profundo desnivel existente entre ambas regiones a la hora de defender sus respectivos intereses.

Es necesario construir una unidad de naciones latinoamericanas y caribeñas que permita alcanzar una conducta común, única forma de alcanzar el progreso de nuestros pueblos, tal como estos anhelan y que queda patente al observar su conducta en los últimos 30 años.

En efecto, al finalizar la Guerra Fría, en la mayor parte de la población de la región nació la esperanza de que el camino propuesto por las potencias vencedoras fuese la solución para alcanzar su bienestar, por lo que le dieron el respaldo electoral a las fórmulas que profesaban el credo neoliberal, eligiendo en forma casi simultánea, a presidentes como Carlos Menem, Carlos Andrés Pérez, Collor de Melo, etc.

Ellos no aportaron las soluciones esperadas, agudizando aún más los problemas económicos y sociales, lo que determinó que en muchos países y en un corto período de tiempo, triunfaran candidaturas contrarias al fracasado modelo neoliberal, como las de Kirchner, Lula, Correa, Chávez, Evo, Lugo, Mujica, Zelaya, etc. pero que, en la mayoría de los casos, tampoco resolvieron los reclamos de los sectores que los auparon, limitándose, a combinar acciones políticas en la región, como la creación de la CELAC y UNASUR, con medidas paliativas a lo interno en el plano social.

Ante este nuevo fracaso, de nuevo el electorado le otorgó el triunfo a candidaturas llamadas neoliberales, como las de Macri, Piñera, Kuczynski, Lacalle Pou, Lasso, Bolsonaro, etc., que tampoco colmaron las aspiraciones de sus pueblos al punto de que, de nuevo observamos el triunfo de muchas candidaturas anti-neoliberales, como son los casos de Fernández, Boric, Castillo, López Obrador, Arce, Castro, Petro, Lula, etc.

Este péndulo electoral entre posiciones contrarias revela dos cosas fundamentales: primero, la constante búsqueda de los pueblos latinoamericanos y caribeños de soluciones que les permitan vivir en una sociedad con buena calidad de vida; y segundo, la incapacidad de algunos dirigentes de entenderlo.

El peligro es que, si los sectores progresistas no satisfacen las aspiraciones de sus poblaciones, los países de la región puedan terminar en el populismo o el fascismo, como ocurrió en la Europa de la pre-guerra, siendo la combinación de la demanda potencial que ofrece una población de más de 650 millones de habitantes, con el aprovechamiento productivo de la inmensa cantidad de recursos naturales, que garantizan el mantenimiento y crecimiento de economías prósperas, la única forma de alcanzar esa meta.

Y eso solo se puede lograr con la construcción de la ansiada unidad e integración de nuestras naciones.


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Editorial del 07 de Noviembre de 2022

EN LA CRISIS CLIMÁTICA, LA CIENCIA ES EL INSTRUMENTO, PERO LA SOLUCIÓN ES POLÍTICA

"El liderazgo político desde la COP número uno hasta la fecha ha fracasado en detener la causa de la crisis climática" aseguró el Presidente de Colombia Gustavo Petro, en su discurso en la reciente reunión de la COP27 en Egipto, según información aparecida en la prensa.

Asimismo, el Primer Ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne expresó que "el mundo no está haciendo lo suficiente y ni siquiera promete lo suficiente para detener estos extraordinarios peligros a los que nos enfrentamos…La pérdida de personas, de sus medios de subsistencia, de sus tierras y de su cultura es irreparable y no cabe duda que el responsable es el cambio climático"

INFORMES DRAMÁTICAMENTE REVELADORES

En ese sentido apreciamos también como un informe norteamericano sobre el cambio climático, comisionado por su Congreso expresa que:"fenómenos extremos, como las olas de calor, las precipitaciones fuerte, las sequías, las inundaciones, los incendios forestales y los ciclones/huracanes tropicales, son cada vez más frecuentes y graves … en la década de 1980, el país experimentaba en promedio un evento de tiempo extremo cada cuatro meses, ahora, hay uno cada tres semanas en promedio…las sequías recientes han puesto a prueba los suministros de aguas superficiales y subterráneas, han reducido la productividad agrícola y han bajado los niveles de agua en los principales embalses, amenazando la generación de energía hidroeléctrica" y continúa "el calentamiento global "reducirá el PÌB mundial a mediados de siglo entre un 11% y un 14%", (unos 23 billones de dólares)"

Todo ello mientras la población mundial crece, es decir, tendremos mayor pobreza global.

Iguales inquietudes se reflejan en el informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en su informe de este año "Las olas de calor extremas, las sequías y las devastadoras inundaciones de este año han perjudicado a millones de personas…los signos del cambio climático son cada vez más dramáticos", mostrando preocupación por el ritmo creciente del nivel del mar que puede penetrar en las aguas subterráneas de la costa y pone en peligro el agua potable y la agricultura…. por ello, han instado e a que el calentamiento global no supere los 1,5 º C., más allá de los cuales podrían desestabilizarse las grandes masas de hielo de la Antártida y Groenlandia, en donde, por cierto, cayó por primera vez lluvia en lugar de nieve, que acelera el deshielo. Su gran capa de hielo de la gigantesca isla se ha reducido este año por vigésimo sexto año consecutivo.

¿SOLUCIONES CONTUNDENTES O SIMPLES DISTRACCIONES?

En efecto, no se ha atacado en forma efectiva la causa fundamental que determina ese cambio climático, que no es otra que el enorme volumen de gases con efecto invernadero emitidos por un puñado de potencias que, presas de una obsesión por mantener el control del planeta, utilizan como medio para ello, una irracional producción industrial.

Con el fin de evitar que se tomen acciones que mermen dicha producción y por lo tanto, reduzcan sus posiciones globales de poder, han manipulado y tratado de desviar la atención a todas las iniciativas que se han pretendido tomar desde la ONU para enfrentar con éxito tan grave desafío, como la propuesta norteamericana en la conferencia de Glasgow de reducir la emisión de gas metano, que apenas representa al 7% de la emisión de gases con efecto invernadero y la de ahora en el Cairo, otorgándole la principal importancia a lucha en contra de la deforestación en la selva amazónica.

No es que la destrucción de la Amazonía o la emisión de gas metano no tengan un peso muy importante en el aumento del efecto invernadero, pero sirve de muy poco para reducirlo si no se toman acciones contundentes y efectivas en contra de la emisión del CO2, imposibles de conquistar mientras las potencias que más emiten esos gases controlen el Consejo de Seguridad de la ONU.

Situación que quedó reflejada en el discurso que el Secretario General de la ONU pronunció en la CP27, en el cual "instó a Estados Unidos y a China - los dos mayores productores de emisiones que conducen al cambio climático - a TRABAJAR JUNTOS en el tema medioambiental para poner fin a la dependencia de los combustibles fósiles con el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 grados.", desdeñando la participación de más de 6 mil millones de habitantes del planeta.

LA SOLUCIÓN ES POLÍTICA

Por ello consideramos fundamental la constitución de una unión de países latinoamericanos y caribeños que sirva de dínamo global en procura de ese objetivo, y que permita utilizar el enorme poder que tenemos el resto de los países como demandantes de los bienes producidos por las naciones más industrializadas y como proveedores de materias primas.

En resumidas cuentas, hay que internalizar que la solución al cambio climático pasa por acciones políticas globales.


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Editorial del 07 de Noviembre de 2022

MAS QUE POLÍTICOS QUE LA DIRIJAN, NUESTRA REGIÓN NECESITA ESTADISTAS

Una condición sine qua non para que los pueblos latinoamericanos y caribeños alcancen el nivel de vida que se merecen, es que sus países disfruten de una estabilidad política que permita el desarrollo de sus economías.

Lamentablemente, este no es el caso. Nuestras sociedades se ven sacudidas en forma intermitente por convulsiones sociales como: Golpes de Estado, insurrecciones, dictaduras, guerras civiles, etc.

Detrás de esos episodios han estado gravitando constantemente, los intereses económicos y políticos de potencias extrañas a nuestro subcontinente.

La OEA que, de acuerdo a sus principios, debió haber sido el organismo idóneo para evitar esto y normar las relaciones entre las naciones, ha tenido una conducta contraria a ello, precipitando nuestra región en la anarquía política que hoy vive.

Bástese ver lo que establece la Carta estatutaria de dicha Organización:

Artículo 3. e) "Todo Estado tiene derecho a elegir, sin injerencias externas, su sistema político, económico y social, y a organizarse en la forma que más le convenga, y tiene el deber de no intervenir en los asuntos de otro Estado."

Artículo 19: Ningún Estado o grupo de Estados tiene derecho de intervenir, directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro. El principio anterior excluye no solamente la fuerza armada, sino también cualquier otra forma de injerencia o de tendencia atentatoria de la personalidad del Estado, de los elementos políticos, económicos y culturales que lo constituyen.

Artículo 20: Ningún Estado podrá aplicar o estimular medidas coercitivas de carácter económico y político para forzar la voluntad soberana de otro Estado y obtener de éste ventajas de cualquier naturaleza.

Todo lo anterior ha sido letra muerta para el gobierno de Estados Unidos y sus aliados. Por ejemplo con Venezuela, que desde hace más de un lustro ha sido víctima de innumerables agresiones de toda índole, incluyendo "medidas coercitivas de carácter económico y político para forzar la voluntad soberana", ejecutadas en forma impune y descarada, no se han establecido sanciones o condena alguna para los países agresores, que como mínimo, debieron haber sido excluidos de la organización por contrariar sus principios.

Igual hipocresía se aprecia en al tratar los Golpes de Estado, ya sea militares, jurídicos o legislativos, aplicando únicamente la sanción de la suspensión del país en donde se comete hasta tanto "SE NORMALICE LA DEMOCRACIA" con elecciones "convenientes", desembarazándose así de gobiernos "incómodos" para la OTAN, que luego son sustituidos por gobiernos "amistosos", tal como sucedió en Honduras, Paraguay, Brasil, etc.

Esta situación sigue siendo posible porque algunos líderes todavía profesan las teorías políticas que se impusieron a partir de 1945, que sostenían que, dado el inmenso poder de Norteamérica y el temor a sus represalias, para acceder y mantenerse en el poder había que marchar al ritmo que impusiera, conducta que ha frenado cualquier intento de desarrollo soberano y que su continuidad actual, no tiene nada que ver con el presente, y que nos hace recordar la temblorosa conducta del león de la película "El Mago de Oz".

En efecto, si para el año de 1945 Estados Unidos era ya la primera potencia mundial en todos los órdenes, con más de 150 millones de habitantes, la mayoría urbanos y alfabetos, y el resto de América contaba con una cantidad similar de habitantes, la inmensa mayoría analfabeta rural, hoy esa situación cambió. Contamos con más de 650 millones de habitantes (más del doble de la norteamericana), la inmensa mayoría urbana y alfabeta, por decir lo menos, y con un territorio de más de veinte millones de Km2, imposible de ser ocupado por ninguna potencia mundial o grupo de ellas.

En otras palabras, ya no es válida esa excusa basada en el terror esgrimida en el pasado para justificar la falta de acciones en pro de un auténtico desarrollo para nuestros pueblos.

Ello no implica asumir una actitud beligerante en contra de las potencias de la OTAN, que no conduciría a nada sino, simplemente, tomar en conjunto las acciones soberanas, políticas y económicas, que permitan alcanzar el bienestar que nuestros pueblos reclaman.


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